Como no tenemos un índice a veces es posible que, tras tantas entradas, me repita sin darme cuenta. En este caso, seguro que he aludido a este club en alguna entrada dedicada a alguno de sus miembros, pero hoy vamos a hablar un poco más de este selecto y un tanto macabro club. Y es que el llamado Club de los 27 acoge a un grupo de músicos, artistas y celebridades que fallecieron a los 27 años, a menudo en circunstancias trágicas como sobredosis, suicidio o accidentes. Aunque no es un “club” formal, el concepto se popularizó tras la muerte de varias figuras icónicas de la música a finales de los años 60 y principios de los 70, y se consolidó aún más tras el fallecimiento de Kurt Cobain en 1994. La coincidencia de la edad y las muertes prematuras han contribuido a generar generado un aura de misticismo y especulación cultural, aunque no hay evidencia de una conexión sobrenatural o estadística significativa.
Sus miembros más destacados:
• Brian Jones (1969): Fundador de los Rolling Stones, murió ahogado en una piscina, posiblemente por sobredosis o accidente.
• Jimi Hendrix (1970): falleció por asfixia tras una sobredosis de barbitúricos.
• Janis Joplin (1970): murió por una sobredosis de heroína.
• Jim Morrison (1971): el líder de los Doors, posiblemente por sobredosis de heroína, aunque al no haber autopsia no se confirmó la causa de la muerte.
• Kurt Cobain (1994): cantante de Nirvana, se suicidó con un disparo de escopeta.
• Amy Winehouse (2011): murió por intoxicación alcohólica.
• Robert Johnson (1938): el más antiguo, pero no menos ilustre, fue un músico de blues americano, conocido en sus tiempos como el Rey del Delta Blues y una especie de abuelo del rock por la influencia que dejó en gente como el propio Dylan o Eric Clapton. La causa de su muerte es más exótica que las ya un tanto trilladas sobredosis o suicidios; parece que murió por envenenamiento al ingerir whisky aderezado por generosas cantidades de naftalina puestas allí por un marido un tanto enfadado. Cuenta la leyenda que el virtuosismo que alcanzó en poco tiempo con la guitarra se debía a un pacto que Robert habría hecho con el diablo al que se encontró casualmente en un cruce de caminos. A los que no os suene su nombre, seguro que si alguna de sus canciones, como Sweet Home Chicago.
El Club de los 27 ha generado algunas teorías más o menos extravagantes, como la de una maldición sobrenatural que alcanza específicamente a músicos brillantes de rock a la edad exacta de 27 años, quizás asociada a pactos con el diablo a los que diablo y músicos se habrían aficionado tras el primer negocio con Robert. Y vaya, se non è vero, è ben trovato.
J. Uriarte