Proyecto de salud creativa kultur salud: mujeres trasnformando la salud
Mujeres que Transforman la Salud Mental es una experiencia colaborativa de salud creativa liderado desde la terapia ocupacional de la RSMB junto con Kultur Salud y Konect Arts, en la que han participado diez mujeres que sufren de trastorno mental grave atendidas en servicios de hospital de día de Bilbao.
Durante casi tres meses han participado en una actividad comunitaria dirigida por una ceramista profesional y terapeutas ocupacionales de nuestros servicios.
Uno de los fundamentos de este proyecto ha sido el enfoque de género; ha posibilitado ofrecer un contexto de atención focalizado específicamente en las necesidades personales de un grupo de mujeres cuidando de manera específica su salud y bienestar emocional.
Un segundo pilar a reseñar es su visión comunitaria, de aproximación y cercanía a lugares no clínicos, pues la actividad se ha desarrollado fuera del entorno físico habitual sanitario. Esta iniciativa viene abalada tanto BizkaiSare 2030 como por la Estrategia de Salud Mental de Euskadi 2023-2028, que apoyan los proyectos que promuevan enfoques colaborativos y culturales orientadas a lograr una mayor participación activa en la sociedad. Por último, se ha sustentado en el valor del uso terapéutico de la salud creativa, concretamente mediante el uso de técnicas de arte y artesanía como la cerámica y el grabado. La arteterapia en el contexto de la Terapia Ocupacional (TO) para personas con psicosis, teniendo en cuenta sus propiedades cenestésicas y sensoriales, funciona como una herramienta facilitadora del desempeño ocupacional y la integración de diferentes aspectos personales que refuerzan la identidad. Complementa las terapias verbales ofreciendo un medio tangible y seguro para exteriorizar experiencias internas que a menudo son difíciles de comunicar con palabras debido a la fragmentación del pensamiento o síntomas negativos. Contribuye de manera focalizada en áreas como la estimulación cognitiva, posibilitando las relaciones interpersonales, fomentando la autonomía y autoestima personal, aspectos todos esenciales en el proceso de recuperación de una persona con enfermedad mental. Y, por último, es de subrayar que su accesibilidad incluso para aquellas personas que no se consideran artísticas, pues permite distintos niveles de habilidad, lo que genera sensación de autonomía al dominar nuevas habilidades.
En este proyecto, su formato grupal ha aportado un mayor potencial de socialización y de bienestar general al proporcionar un medio para ocupar el tiempo de forma productiva, establecer contactos sociales basados en intereses mutuos en lugar de en relaciones de cuidado, y conectar con una experiencia sensorial placentera, aspecto en el que muchas mujeres con TMG están desconectadas.
Metodológicamente, tras la selección y aceptación del programa por parte de diez mujeres, se llevaron a cabo 10 sesiones semanales, los viernes, de dos horas de duración. La sede de la RSMB adaptó un espacio comunitario para desarrollar la actividad. Además, también se impartió en el taller de Konectart. Las mujeres carecían de conocimientos en, pero tras estas semanas, utilizando su creatividad y el apoyo de la ceramista, tuvieron la oportunidad de crear 3 piezas de cerámica, que expondrán el 2 de octubre en el taller de la ceramista.
Concluyendo, el proyecto ha resultado plenamente positivo. Se ha podido cumplir con el objetivo general de fomentar la recuperación psicosocial, el bienestar y la integración comunitaria de mujeres con TMG incorporando la artesanía como terapia de apoyo y herramienta de trabajo en un espacio comunitario. Han tenido la oportunidad de expresarse emocionalmente y auto percibirse de manera positiva, aumentando su confianza y su capacidad para verse a sí mismas fuera del papel de enfermas.
Se han evidenciado mejoras significativas en las evaluaciones llevadas a cabo de manera previa y posterior al proyecto. Las pacientes afirman haberse sentido satisfechas con el trabajo realizado y haber estado en un ambiente que califican como seguro. Cabe destacar su interés por un nuevo proyecto similar o una continuación del mismo.
Algo importante a destacar es la continuidad de una de las pacientes en el taller de cerámica de manera autónoma, es una buena manera de corroborar los efectos positivos del proyecto y por tanto el haber asumido los objetivos propuestos en el programa.












